En política, los números siempre llegan antes que la verdad. Y en San Juan ya aparecieron las primeras encuestas que empiezan a marcar el pulso de lo que puede ser una elección más que caliente en octubre.
La foto del momento muestra a Fabián Martín y su sello Por San Juan firmes en la punta con alrededor de un 34 %, consolidando lo que se venía oliendo en la calle: estructura, gestión y un relato que todavía conserva aire. Muy cerca, pero sin lograr achicar la brecha, aparece Cristian Andino con Fuerza San Juan, que en algunos relevamientos roza el 30 % y en otros se queda un poco más atrás. Una pelea de segundo contra primero que todavía no encuentra grieta para dar el golpe.
El tercer escalón es la verdadera novela. Una encuesta le da a La Libertad Avanza casi 18 %, otra lo baja a 11 %. ¿Estancamiento o infravaloración? Dependerá de si los libertarios logran hacer pie en el conurbano sanjuanino o se quedan como un fenómeno ruidoso de redes y poco más.
Y ahí aparece la figura que muchos miran de reojo: Emilio Baistrocchi con Provincias Unidas. Entre 6 y 10 %, según la consultora, empieza a mostrar que hay espacio para una tercera vía moderada, con chances de morder indecisos y transformarse en árbitro de la elección. No es casualidad: el 5 % de indecisos que todavía no eligió puede ser el que defina quién se sienta a la mesa grande y quién queda al margen.
Lo interesante es que las dos encuestas no coinciden en casi nada más que en el liderazgo de Martín. Una dispersa números en Cruzada Renovadora y hasta mete a Avelín en carrera; la otra le da aire a Chiconi. En el fondo, todas dicen lo mismo: esto recién empieza y la partida está abierta.
Las encuestas son la primera carta que se reparte, no la partida final. En San Juan, los candidatos se aferran a porcentajes como si fueran oro, pero la calle muestra otra cosa: bronca, inflación, desconfianza. El verdadero termómetro no está en los gráficos, está en la mesa familiar de cada domingo.
Por ahora, los números son apenas eso: números. Pero ya alcanzaron para ponerle picante a la previa.












