Flávio Bolsonaro finalmente llegó a Estados Unidos después de más de un día de incertidumbre sobre su paradero y de una salida de Brasil que quedó rodeada de interrogantes. El senador y excandidato presidencial aterrizó este miércoles por la mañana en Miami a bordo del Gulfstream G400 que durante las últimas horas había permanecido bajo la atención de autoridades y medios argentinos y brasileños.
La aeronave aterrizó alrededor de las 10.30 en el aeropuerto de Opa-Locka, en el área de Miami, después de despegar durante la madrugada desde Puerto Iguazú, Misiones. Informaron que Bolsonaro fue visto descendiendo del avión junto a su esposa y tres escoltas. El vuelo realizó previamente una escala técnica en Guayaquil, Ecuador, antes de continuar hacia Estados Unidos por una ruta que evitó atravesar el espacio aéreo brasileño.
La Dirección Nacional de Migraciones terminó confirmando que Bolsonaro había ingresado a territorio argentino el lunes a las 22.50 por el Puente Internacional Tancredo Neves, en Misiones, acompañado por Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro.
Según el organismo argentino, los cuatro presentaron “documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país” y los controles migratorios fueron realizados sin incidentes. Horas después, el grupo se trasladó hasta el aeropuerto de Puerto Iguazú para abordar el vuelo privado.
El Gulfstream G400, matrícula argentina LV-JQW, había llegado previamente desde Buenos Aires y permaneció estacionado en Puerto Iguazú mientras crecían las versiones sobre una posible salida del dirigente brasileño. Finalmente despegó a las 00.21 de este miércoles, hizo escala en Guayaquil y continuó rumbo a Florida.
El viaje se produjo en medio de una delicada situación judicial. Bolsonaro había declarado públicamente que agentes de la Policía Federal le comunicaron una decisión del juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes que le ordenaba entregar sus pasaportes y le impedía abandonar Brasil.
El excandidato no entregó los documentos dentro del plazo establecido y posteriormente sus pasaportes fueron cancelados. La medida está vinculada a investigaciones judiciales que incluyen presuntas maniobras de lavado de dinero y otros movimientos financieros que se encuentran bajo análisis de la Justicia brasileña. Bolsonaro rechazó las acusaciones.
Durante buena parte del martes hubo versiones cruzadas sobre dónde se encontraba Bolsonaro. Mientras integrantes de su entorno inicialmente aseguraban que permanecía en Brasil, comenzaron a circular datos sobre un avión privado estacionado en Puerto Iguazú y una posible salida hacia Estados Unidos.
El escenario terminó de aclararse cuando Migraciones confirmó oficialmente que Bolsonaro había cruzado hacia Argentina junto a su familia. Luego se verificó el despegue desde Misiones y, finalmente, este miércoles por la mañana se confirmó el aterrizaje en Miami.
La salida se produjo apenas días después de que Bolsonaro perdiera el balotaje presidencial frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Además, el presidente estadounidense Donald Trump había manifestado públicamente que estaría dispuesto a recibirlo en Estados Unidos.
Con el aterrizaje del avión en Florida quedó despejada la principal incógnita sobre su paradero. Ahora, la atención se concentra en las consecuencias judiciales que podría tener su salida de Brasil pese a la restricción que había sido comunicada por la Justicia.












