La comunidad católica de Zonda atraviesa un momento de profunda consternación tras confirmarse que la capilla Nuestra Señora del Tránsito ha sido víctima de la inseguridad por segunda vez en un periodo inferior a los dos meses. El párroco de la zona, Martín Reta, informó a través de las redes sociales y canales oficiales sobre la sustracción de materiales de construcción fundamentales para la puesta en valor del edificio histórico. En esta ocasión, los delincuentes se llevaron 21 rollos de membrana asfáltica, un insumo crítico destinado a impermeabilizar el techo del templo antes de las celebraciones patronales del próximo 15 de agosto.
Para el sacerdote, este hecho no representa únicamente una pérdida económica, sino un agravio directo al «corazón de la espiritualidad» del pueblo. La capilla no solo es un monumento arquitectónico, sino el punto de encuentro de los valores y la fe de los vecinos. «Nos duele muchísimo, nos duele en el alma», expresó Reta, quien inicialmente decidió no hacer público el primer robo para evitar alarmar a la comunidad, pero la reiteración del delito lo llevó a denunciar la situación actual para solicitar ayuda y mayor vigilancia.
Ante esta emergencia la Parroquia Sagrada Familia ha iniciado una campaña solidaria denominada «Campaña de la Membrana». El objetivo principal es reunir 35 rollos de membrana asfáltica de cuatro milímetros de espesor para cubrir la totalidad de la superficie dañada y asegurar la infraestructura frente a posibles lluvias. La institución ha dispuesto canales directos para recibir donaciones, ya sea del material físico o del dinero equivalente para su compra. Para facilitar la colaboración, se ha difundido el alias bancario emaus4mp y los números telefónicos 264-4823124 y 264-5875915 para coordinar las entregas.
El padre Martín Reta hizo un llamado urgente a la vigilancia mutua, enfatizando que al ser Zonda un pueblo pequeño, la colaboración de los vecinos es clave para evitar nuevos incidentes. «Si alguien sabe algo o ha visto algún movimiento extraño, le pedimos que lo comunique», señaló el párroco, quien ya radicó la denuncia formal ante las autoridades correspondientes. Esta iniciativa no solo busca recuperar lo perdido, sino también fortalecer los lazos comunitarios para proteger el patrimonio que pertenece a todos los ciudadanos.
La meta de la comunidad es terminar los trabajos antes de las festividades de la Virgen del Tránsito. La ilusión de tener la capilla restaurada para el 15 de agosto sigue en pie, a pesar de la frustración que generó el robo del material de trabajo. La urgencia radica en que el edificio religioso necesita estar protegido contra las inclemencias climáticas para evitar un deterioro mayor en sus estructuras internas durante las festividades que congregan a cientos de fieles cada año.












