La selección argentina femenina de beach handball logró el mayor hito de su historia al consagrarse campeona en los World Games desarrollados en Chengdu, China. El equipo dirigido por Leticia Brunati venció en una final electrizante a Alemania, defensoras del título, y conquistó la medalla dorada tras imponerse 2-1 en los shoot-out. Esta consagración representa la primera vez que el equipo femenino argentino alcanza el oro en la competencia y corona un proceso de crecimiento y consolidación internacional.
El partido decisivo enfrentó a dos viejos conocidos: sudamericanas y europeas se reencontraban luego de la última final mundialista (las teutonas ganaron 2-0 en la Isla Pingtan, China). En esta ocasión, fue la selección albiceleste la que celebró la victoria, revirtiendo el antecedente y subiendo a lo más alto del podio.
En la gran final, disputada ante un estadio repleto, las Kamikazes comenzaron en desventaja: Alemania se impuso 20-14 en el primer set tras aprovechar algunos errores y concretar una defensa sólida. Sin embargo, la reacción argentina no tardó en llegar. El segundo parcial mostró la mejor versión de las dirigidas por Brunati, que ajustaron la defensa, aumentaron la intensidad y dominaron por 22-12, igualando el marcador global y llevando el desenlace a los shoot-out.
En la tanda decisiva, el equipo argentino exhibió máxima eficacia y temple. Las Kamikazes anotaron 7 puntos, mientras que las alemanas solo lograron dos, sellando la consagración inédita. Las jugadoras celebraron el oro en la arena de Chengdu, desatando una verdadera euforia en el banco y en la delegación argentina.
La obtención del oro por parte de las Kamikazes representa un antes y un después para el beach handball en Argentina. El equipo femenino se consolidó como referencia continental y ahora también mundial, superando a potencias históricas y abriendo una nueva etapa para el deporte en el país.












