Militares retirados convocaron a una movilización en San Juan este martes 27 de octubre para reclamar por el cierre de farmacias del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (Iosfa). Según denunciaron, son 31 los establecimientos que dejarán de funcionar en el país, incluida la única farmacia de la obra social en la provincia, cuyo cierre está previsto para el 30 de noviembre.
Marcelo Pereyra Cuevas, suboficial principal retirado, cuestionó la decisión. “La farmacia que ustedes tienen acá atrás es la única farmacia que tenemos nosotros”, expresó. Además, sostuvo que los afiliados siguen pagando la cuota social: “Nosotros nunca dejamos de pagar en nuestra farmacia y no tienen el derecho de quitarnos como si nada”.
El referente indicó que Iosfa cuenta con más de 3.000 afiliados de las Fuerzas Armadas en San Juan, entre retirados del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, además de pensionadas. Advirtió que gran parte de los beneficiarios son adultos mayores con enfermedades y necesidades de medicación permanentes.
Pereyra Cuevas afirmó que, hasta el momento, no existe un convenio con farmacias locales que garantice la entrega de medicamentos tras el cierre. “En teoría deberían convenir con farmacias locales. Ahora, en este momento no hay convenida ninguna farmacia”, aseguró.
Ante ese panorama, expresó su preocupación por los afiliados que necesitan tratamientos específicos. “¿Qué pasa con la medicación oncológica? ¿Qué pasa con los diabéticos?”, cuestionó. Y resumió el escenario que enfrentan: “Nos quedamos sin farmacia”.
El suboficial retirado sostuvo que el deterioro de la cobertura se arrastra desde hace dos años y que los reclamos presentados ante las autoridades no tuvieron soluciones concretas.
“El año pasado entregamos un petitorio en la delegación. Me contestaron diciéndome que estaba todo bien”, relató. También cuestionó la falta de diálogo con representantes políticos.
Pereyra Cuevas remarcó que el reclamo no responde a una disputa partidaria. “Esto no es una cuestión política. Esta es una cuestión de decir la verdad, de poner la realidad de manifiesto”, afirmó.
Por último, cuestionó la situación financiera de la obra social y el costo que deben afrontar los afiliados. “Yo pagué este mes 300.000 pesos de afiliación. Entonces, ¿qué está pasando con la plata?”, planteó.
Los retirados buscan que las autoridades den respuestas antes del cierre previsto para fines de noviembre y garanticen la continuidad de la cobertura farmacéutica, especialmente para quienes dependen de medicamentos permanentes.












