El padre Francisco Martín, conocido en San Juan como “Padre Paquito”, protagonizó el pasado 3 de enero un siniestro vial en Rivadavia que dejó a un joven motociclista con graves lesiones, según relató el propio damnificado.
El hombre de 30 años, identificado como Francisco Díaz, contó que permaneció casi un mes internado y que luego debió continuar su recuperación en su domicilio, sin poder caminar durante dos meses. Ahora, meses después del choque, decidió hacer público su reclamo y aseguró que atraviesa una difícil situación económica tras haber perdido su trabajo.
De acuerdo con lo asentado en un acta policial, Díaz circulaba a bordo de una motocicleta Bajaj Rouser, mientras que Martín -de 82 años- conducía un Toyota Corolla. Personal de la Comisaría 13ª intervino luego del siniestro ocurrido sobre avenida Ignacio de la Roza al 1500 Oeste.
Según relató Díaz, se desplazaba por la avenida en dirección de Oeste a Este cuando se produjo el impacto. El joven aseguró que circulaba por su carril y sostuvo que el sacerdote realizó una maniobra para ingresar hacia la zona de la iglesia ubicada frente al lugar del accidente.
El joven aseguró que, como consecuencia del choque, perdió el conocimiento y despertó posteriormente en terapia intensiva. También manifestó que, según le informaron, la ambulancia habría demorado cerca de 30 minutos en llegar al lugar.
Díaz contó que fue trasladado al Hospital Rawson, donde permaneció internado durante casi 30 días. Luego, según explicó, continuó la recuperación en su domicilio. “Después estuve internado en mi domicilio sin poder caminar por dos meses, en silla de ruedas”, relató.
El joven afirmó además que sufrió múltiples lesiones. En una publicación realizada este martes en sus redes sociales, sostuvo que tuvo fracturas graves en el brazo izquierdo y que, según sus palabras, “no volverá a quedar igual”. También mencionó la pérdida de un órgano, una fisura grave en la pelvis y otros golpes sufridos durante el siniestro.
En ese mismo mensaje, Díaz apuntó directamente contra el sacerdote y cuestionó si, debido a su edad, se encontraba en condiciones de conducir al momento del accidente. Sus expresiones forman parte de su reclamo personal y no implican, por sí mismas, una determinación judicial sobre las responsabilidades del hecho.
A varios meses del accidente, Díaz aseguró que las consecuencias no fueron solamente físicas. Según expuso públicamente, actualmente atraviesa una situación económica complicada y perdió su fuente laboral. “Yo paso por una pésima situación económica, me quedé sin trabajo, tengo una hija de 8 años”, manifestó en su publicación.
El joven explicó que decidió hacer público su caso a través de las redes sociales porque, según afirmó, había intentado comunicarse con medios de comunicación que finalmente no difundieron su situación. En ese contexto, reclamó que la Justicia determine las responsabilidades que correspondan.
Díaz también cuestionó la falta de un supuesto acompañamiento posterior por parte del sacerdote. En tono irónico, escribió que agradecía al padre Paquito por haber ido a verlo al Hospital, aunque inmediatamente aclaró que se trataba de una ironía y sostuvo que esperaba que se hiciera cargo de lo ocurrido.
Finalmente, Díaz agradeció a sus familiares y amigos por el acompañamiento recibido durante su recuperación y afirmó que considera haber tenido una segunda oportunidad de vida. Su reclamo ahora apunta a que la investigación judicial determine cómo ocurrió el siniestro y las responsabilidades que pudieran corresponder.












