La inflación volvió a acelerarse con fuerza en la Ciudad de Buenos Aires durante julio y dejó una señal que el mercado seguirá de cerca de cara al próximo dato nacional. El Índice de Precios al Consumidor porteño (IPCBA) aumentó 2,9%, frente al 1,8% registrado en junio, según informó este viernes el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA).
El número implica una aceleración de 1,1 puntos porcentuales en apenas un mes. Con este resultado, los precios acumularon un incremento del 19,4% entre enero y julio, mientras que la variación interanual llegó al 33,2%, seis décimas por encima de la registrada el mes anterior.
Hay una aclaración importante: el 2,9% no es una estimación de la inflación nacional, sino un dato oficial que corresponde exclusivamente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El IPC nacional de julio será publicado por el INDEC el jueves 13 de agosto, por lo que todavía no puede afirmarse que la inflación de todo el país haya tenido una evolución similar.
Sin embargo, el dato porteño llamó la atención porque apareció apenas un día después de que el Banco Central difundiera el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM). Las 45 consultoras, centros de investigación y entidades financieras que participaron estimaron, en promedio, una inflación nacional del 2% para julio; entre los diez analistas con mejores antecedentes de pronóstico, la previsión fue del 1,9%.
Una de las claves para entender el 2,9% estuvo en la marcada diferencia entre bienes y servicios. Mientras los bienes aumentaron 1,4%, los servicios treparon 3,8% durante julio.
Esta diferencia es relevante también a la hora de comparar el IPC porteño con el nacional, ya que las ponderaciones de las canastas no son idénticas. Por eso, un fuerte incremento de los servicios en CABA no necesariamente se traducirá en una suba de igual magnitud en el índice que difundirá el INDEC.
Entre los rubros que más aumentaron durante el mes estuvieron Recreación y cultura, con 5,8%; Restaurantes y hoteles, con 5,3%; Educación, con 4,1%; Equipamiento y mantenimiento del hogar, con 3,6%; y Transporte, con 3,1%.
En cambio, Alimentos y bebidas no alcohólicas, uno de los rubros que mayor incidencia tiene sobre los hogares, subió 1,9%. Dentro de esa categoría, las verduras, tubérculos y legumbres avanzaron 9%, los lácteos y huevos 2,2% y el pan y los cereales 1,6%.
El número porteño llega después de que la inflación nacional de junio se ubicara en 1,9%, y en momentos en que las expectativas privadas apuntaban a que julio se mantuviera alrededor del 2%.
La respuesta llegará el próximo jueves 13 de agosto, cuando el INDEC publique el IPC de cobertura nacional. Hasta entonces, el dato porteño funciona como una señal de atención, pero no como una proyección directa: ambas mediciones utilizan canastas y ponderaciones diferentes.
El contraste entre el 2,9% oficial de CABA y el 2% previsto por el REM para todo el país abre así un interrogante sobre cuánto incidieron durante julio las vacaciones de invierno, las tarifas, el transporte y otros servicios en la medición nacional.












