I.S.C. sumó una nueva condena a su prontuario en menos de 48 horas. Lo que comenzó el lunes como una reacción de furia tras recibir una dura pena por abuso sexual, terminó este miércoles en una resignada aceptación de culpabilidad frente a un nuevo tribunal.
Todo se desencadenó el pasado lunes 11 de mayo de 2026, alrededor de las 19:00 horas. Castro se encontraba en la Sala 2 de Tribunales. Minutos antes, la Jueza de Garantías había dictado el cierre del juicio, declarándolo culpable por el delito de abuso sexual y condenándolo a 10 años de cárcel.
Al finalizar la audiencia, y mientras los funcionarios judiciales se retiraban, el personal policial procedió a esposar al condenado para trasladarlo a los calabozos. Fue en ese trayecto, justo antes de cruzar la puerta de salida, cuando Castro lanzó un violento puntapié contra una pared de durlock. El impacto fue tal que produjo un importante hueco en la estructura, lo que motivó su inmediata reducción por parte de los efectivos y el inicio de un nuevo procedimiento de Flagrancia.
Apenas dos días después del incidente, Castro volvió a sentarse en el banquillo de los acusados, esta vez por el delito de daño agravado. Ante la contundencia de las pruebas y la flagrancia del hecho, la defensa oficial y el Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Fernando Bonomo y la ayudante fiscalLiliam Mari, arribaron a un acuerdo. Bajo la modalidad de un abreviado, el imputado admitió su responsabilidad en el hecho y aceptó la nueva sanción de 3 meses de prisión efectiva. Se unificó con la anterior y quedó una única de 10 años y 3 meses.












