La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunció que el PAMI incurrió en un esquema de sobreprecios y retornos en la compra de lentes intraoculares para operaciones de cataratas, con un gasto que superó los 80 mil millones de pesos en la Licitación Pública 12/25.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, afirmó que los productos fueron adquiridos entre cinco y seis veces más caros que en el mercado. “Los lentes que cuestan 35 mil pesos se pagaron a 150 mil y en algunos casos hasta 230 mil, con insumos de menor calidad que ya ocasionaron problemas de salud en jubilados”, señaló el dirigente.
El caso salió a la luz en un informe televisivo y derivó en la intervención de la Unidad Fiscal especializada en PAMI, a cargo de Javier Arzubi Calvo, que inició una investigación preliminar. Según Aguiar, el nuevo mecanismo de compras directas implementado desde agosto favoreció un “robo centralizado” al eliminar controles y auditorías que regían con anterioridad.
El PAMI, conducido por Esteban Leguízamo y bajo la órbita del ministro de Salud Mario Lugones, negó de plano las acusaciones. En un comunicado, sostuvo que no paga de más y que, en comparación con otras obras sociales y prepagas, sus costos son menores gracias al volumen de compras. Además, argumentó que la suba en los valores responde a la mejora en la calidad de los insumos y al control sobre su provisión en todo el país.
La polémica ya escaló a nivel político y judicial, mientras jubilados y prestadores médicos se suman con nuevas denuncias. Para ATE, se trata de uno de los hechos de corrupción más graves en la historia del organismo.












